Según los cálculos de misPeces a partir del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los hogares españoles adquirieron 4.531 toneladas de trucha fresca entre enero y junio de 2026, un 13,2% menos que las 5.219 toneladas registradas en el mismo semestre de 2025.
El gasto total descendió un 11,1%, hasta 45,08 millones de euros, mientras que el precio medio pagado aumentó un 2,3%, pasando de 9,72 a 9,95 euros por kilogramo. A pesar de la caída, el consumo del primer semestre de 2026 sigue alrededor de un 20% por encima del registrado en 2024.
En el ámbito del comercio exterior, las importaciones españolas de trucha fresca o refrigerada (sin filetes) disminuyeron un 25,3% respecto al año anterior, alcanzando 235,7 toneladas, mientras que las exportaciones de la misma categoría apenas retrocedieron un 1,6%, situándose en 3.726,2 toneladas.
Las entradas de trucha en Mercamadrid, excluidos los ahumados, cayeron un 28,6% hasta 255,2 toneladas, una reducción más pronunciada que la observada en las compras domésticas, lo que sugiere posibles cambios en los canales de distribución.
El encarecimiento minorista y la menor demanda de producto sin filetear podrían haber influido en la moderación del consumo, aunque los datos disponibles no permiten establecer una causa definitiva.
Información elaborada a partir de Tras el crecimiento de 2025, los hogares españoles bajan el consumo de trucha en el primer semestre, publicado originalmente por misPeces.




