Durante los primeros seis meses de 2026 Italia siguió siendo el mayor importador de lubina fresca de la Unión Europea, aunque sus compras descendieron un 11,6% hasta 14.927 toneladas. El valor total de estas importaciones subió un 3,9%, alcanzando los 126,11 millones de euros, impulsado por un incremento del precio medio por kilogramo, que pasó de 7,18 a 8,45 euros.
El origen de los suministros cambió notablemente: las importaciones procedentes de Grecia disminuyeron un 26,1%, de 9.517 a 7.032 toneladas, mientras que las compras a Turquía crecieron un 27,2% hasta 4.260 toneladas, elevando su cuota de mercado en Italia del 20% al 29%.
En paralelo, las exportaciones italianas de lubina aumentaron a 3.308 toneladas, lo que supone un crecimiento del 31,9% a nivel mundial. Los envíos a España se dispararon un 64,4% y los destinados a Portugal un 80%, reflejando el papel emergente de Italia como plataforma de redistribución frente a la reducción de compras directas de estos países desde sus proveedores tradicionales.
Este escenario sugiere que Italia combina consumo interno, importación y reexpedición, diferenciando segmentos de mercado por proximidad, frescura y precio. Si se confirma que una parte importante de sus exportaciones corresponde a producto reexpedido, el país pasaría de ser solo el principal comprador europeo a una puerta de entrada clave para la lubina en la UE.
Información elaborada a partir de Italia refuerza su papel como puerta de entrada y redistribución de la lubina en la Unión Europea, publicado originalmente por misPeces.




