Investigadores del National Oceanography Centre y del Plymouth Marine Laboratory han publicado en Earth-Science Reviews la primera evaluación a escala global del peligro que la minería de metales representa para el medio marino. Analizando una base de datos mundial de minas costeras, identificaron más de 4.000 minas activas, 28.500 inactivas y 11.500 instalaciones de depósito de relaves situadas lo suficientemente cerca del mar como para suponer una amenaza de contaminación.
El estudio estima que estos sitios podrían contaminar hasta 292.805 km de costa, una longitud que daría la vuelta al planeta más de siete veces. Los investigadores compararon la ubicación de las minas con proyecciones de lluvias intensas, aumento del nivel del mar y otros riesgos climáticos para 2100, detectando seis regiones donde se superponen mayormente: América del Norte y del Sur, el norte de Europa, el Mediterráneo, Asia Oriental y Australia.
Según los autores, la filtración lenta y prolongada de metales procedentes de minas activas y abandonadas constituye el principal riesgo a largo plazo, superando el impacto de los esporádicos colapsos de presas de relaves, como el desastre de Fundão en Brasil (2015). Estos contaminantes pueden acumularse en sedimentos costeros y organismos marinos, comprometiendo ecosistemas, pesquerías y la salud humana a través de productos del mar contaminados.
Los científicos subrayan la necesidad de estrategias de prevención y monitorización en los puntos críticos, basadas en la colaboración entre la comunidad científica, los gobiernos y el sector industrial. Recomiendan reforzar la vigilancia mediante observación oceánica y satelital, invertir en la rehabilitación de minas heredadas y establecer regulaciones vinculantes, especialmente en las áreas identificadas como focos de riesgo.
Información elaborada a partir de MINING POLLUTION PUTS NEARLY 300,000KM OF WORLD’S COASTLINES AT RISK, publicado originalmente por Fish Focus.




