Investigadores del Plymouth Marine Laboratory (PML) han rastrado la presencia de Escherichia coli desde su origen en ríos y desbordes de alcantarillado hasta las costas de Plymouth Sound y Lyme Bay, en Devon, revelando que los picos de bacterias se producen tanto en días húmedos como secos.
El análisis, publicado en Marine Pollution Bulletin, combina muestreos mensuales de agua en los ríos Tamar y Plym con un modelo hidrodinámico (FVCOM) y un modelo de seguimiento de partículas (PyLag) que incorpora mareas, viento y la velocidad y dirección de las corrientes superficiales. Los resultados indican que la dirección de las corrientes costeras determina qué playas y áreas de cultivo de marisco se contaminan, independientemente de las precipitaciones.
En un caso concreto, el 8 de julio de 2024 se detectaron niveles de E. coli por encima del umbral de calidad de baño en varias playas de Plymouth, aunque el día había sido seco. Asimismo, la investigación vinculó dos episodios de contaminación en una granja de mejillones offshore (mayo y octubre de 2019) a desbordes combinados de los ríos Exe y Dart, a más de 10 km de distancia, provocando la degradación de la clasificación sanitaria del sitio.
Los autores advierten que el sistema actual de muestreo periódico, que registra solo alrededor del 5 % de los eventos de exceso, no captura adecuadamente estos picos breves. Además, la dependencia de los pronósticos de lluvia para alertar al público resulta insuficiente, ya que la lluvia no muestra una correlación significativa con los niveles de bacterias en los datos de 13 años analizados.
El estudio subraya la necesidad de incorporar la monitorización continua y la modelización de corrientes en los esquemas de vigilancia, para proteger la salud de los bañistas y la rentabilidad de la industria del marisco en la región.
Información elaborada a partir de SEWAGE BACTERIA TRACED TO DEVON BEACHES AND SHELLFISH FARMS, publicado originalmente por Fish Focus.




