Según los datos de IFFO, la producción acumulada de harina de pescado a nivel mundial disminuyó un 49% interanual durante los siete primeros meses de 2026, y el aceite de pescado retrocedió un 30%. El principal responsable de este deterioro son Perú y Chile, a los que se suma una fuerte caída en África.
Perú, que suele aportar alrededor del 20% de la producción mundial, vio suspendida la temporada de anchoveta el 10 de junio tras capturar solo una cuarta parte de la cuota de 1,914 millones de toneladas, equivalente al 27% de la biomasa estimada. La FAO-GLOBEFISH había advertido que las cuotas peruanas estaban un 30% por debajo del año anterior, mientras Chile redujo su cuota en un 44% hasta 625.000 toneladas.
En el continente africano, Oceana Group informó un descenso del 73% en la producción de harina y aceite de pescado durante los once meses hasta el 31 de agosto, debido a menores descargas de pescado y a la reducción de los recortes de sardina de las conserveras. Las ventas del segmento cayeron un 72% y los costes unitarios aumentaron, pese a un alza del 31% en los precios medios expresados en rands.
El déficit de materia prima también ha afectado a la actividad conservera de Oceana, con una reducción del 60% en la producción de pescado congelado y una caída del 9% en las ventas de conservas de sardina. En contraste, la operación de harina y aceite en Estados Unidos mejoró gracias a mayores volúmenes de captura de menhaden y precios más favorables en dólares.
Los precios internacionales reflejan la tensión del mercado: la harina super prime FOB Perú alcanzó los 2.500 dólares por tonelada en mayo, frente a los 1.400 dólares de hace un año, y el aceite de pescado subió un 64% interanual, situándose en 4.100 dólares por tonelada. La FAO-GLOBEFISH advierte que estos niveles podrían mantenerse elevados durante el resto del año.
Información elaborada a partir de La harina de pescado afronta un 2026 crítico con una caída mundial del 49% y un desplome del 73% en África, publicado originalmente por Europa Azul.




