El Gobierno británico ha concedido el visto bueno al desarrollo del campo gasífero Jackdaw, situado en el Mar del Norte, permitiendo que la North Sea Transition Authority otorgue el consentimiento para iniciar la producción a finales de octubre. Según el anuncio, el proyecto, operado por Shell, elevará la producción nacional de gas en torno al 6 % en su punto máximo, creará cientos de puestos de trabajo y aportará aproximadamente £2,9 mil millones a la economía durante una vida útil de hasta 11 años.
Las autoridades sostienen que la iniciativa refuerza la seguridad energética del país en un contexto de inestabilidad internacional y precios volátiles de la energía. No obstante, la decisión se produce tras la anulación de un recurso legal que obligó a considerar también el impacto ambiental de la combustión del gas extraído.
Organizaciones medioambientales, entre ellas Oceana UK, han criticado la medida, argumentando que la expansión de la extracción de combustibles fósiles vulnera los compromisos climáticos del Reino Unido. Helen Honstvet, responsable de campañas de Oceana UK, ha señalado que el área del proyecto alberga zonas de desove de bacalao y caballa, especies comerciales clave, y ha pedido que el proyecto se ajuste al mandato del Energy Independence Bill para prohibir nuevas licencias de petróleo y gas.
Paralelamente, el Gobierno ha anunciado la creación de un Fondo de Riqueza Energética de £2 mil millones, que empleará los ingresos fiscales del petróleo y gas del Mar del Norte para financiar proyectos de energía renovable y bajas emisiones. La decisión sobre el campo petrolífero Rosebank sigue pendiente.
Información elaborada a partir de OCEANA UK RESPONSE TO JACKDAW ANNOUNCEMENT, publicado originalmente por Fish Focus.



