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Hipoxia en jaulas de salmón del Atlántico reduce la ingesta y eleva costes en Noruega, Chile y Canadá

La falta de oxígeno disuelto provoca que el salmón deje de comer, disminuya la conversión alimenticia y aumente la mortalidad, según una revisión científica reciente.

29 Sep 2026Acuicultura.es

En un centro de cultivo del fiordo noruego, el jefe de operaciones observó a los salmones agrupados a diez metros de profundidad sin consumir los pellets que caían al fondo, mientras los sensores indicaban una saturación de oxígeno por debajo del 55 %. Situaciones similares se repiten en jaulas marinas de Noruega, Chile y Canadá, donde las altas temperaturas estivales, floraciones algales nocivas y densidades elevadas de biomasa favorecen episodios de hipoxia.

Un equipo multidisciplinario formado por científicos de SPAROS Lda., la Universidad de Bergen, BioMar AS y el Institute of Marine Research recopiló la evidencia más reciente y la publicó en Aquaculture Reports. Los autores concluyen que la hipoxia no solo causa muertes agudas, sino que también reduce la eficiencia de conversión del pienso, deteriora la calidad del filete y debilita la respuesta inmunitaria del salmón frente a patógenos habituales.

El salmón del Atlántico, adaptado a aguas frías y bien oxigenadas, mantiene un gasto metabólico basal constante. Cuando la concentración de oxígeno disminuye, el margen funcional disponible para la natación, la defensa y la digestión se reduce drásticamente, obligando al pez a incrementar la frecuencia ventilatoria y a emplear la ventilación forzada por ariete.

A nivel cardiovascular, el corazón entra en bradicardia hipóxica, reduciendo la frecuencia cardíaca a entre 23 y 30 pulsos por minuto mientras aumenta el volumen sistólico. Estos ajustes, junto al efecto Bohr-Root que facilita la liberación de oxígeno, suponen un elevado coste bioenergético y desvían energía de la síntesis muscular hacia las bombas iónicas necesarias para la osmorregulación.

Tradicionalmente, la industria ha considerado un umbral rígido de 6 mg/L o el 70 % de saturación como límite crítico. La revisión advierte que, bajo condiciones de alta temperatura y densidad, incluso valores superiores pueden resultar insuficientes, por lo que se recomiendan sistemas de monitoreo continuo y estrategias de aereación preventiva para evitar pérdidas económicas significativas.

Información elaborada a partir de Falta de oxígeno en el salmón del Atlántico: por qué los peces dejan de comer y cómo prevenir pérdidas millonarias, publicado originalmente por AquaHoy.

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