Investigadores han creado un sistema de gestión energética para instalaciones de acuicultura de recirculación (RAS) que combina energía solar y eólica, almacenamiento en baterías y suministro de la red, ajustando la operación del aireador a las necesidades reales de los peces.
El modelo, basado en datos experimentales del mero de Malabar, estima el oxígeno disuelto considerando el tamaño y la alimentación de los ejemplares. Al integrar este modelo con la disponibilidad de energía, el aireador funciona sólo cuando es necesario, evitando el uso continuo.
Simulaciones anuales demostraron una reducción del consumo eléctrico del 17,8% y de las emisiones de dióxido de carbono asociadas del 31,9% frente a la aireación constante, manteniendo siempre el oxígeno por encima del margen de seguridad, incluso durante cortes de energía simulados.
Según Akito Nakadomari, profesor adjunto de la Universidad de Saitama, la clave está en reconocer que la demanda eléctrica depende de procesos biológicos y que, al gestionarla de forma flexible, se pueden aprovechar mejor las fuentes renovables sin comprometer la seguridad de la cría.
Los autores señalan que futuros trabajos ampliarán la evaluación a instalaciones de mayor escala, incluirán otras especies y considerarán variables adicionales de calidad del agua para ofrecer un enfoque integral de gestión energética en la acuicultura terrestre.
Información elaborada a partir de La gestión inteligente de la energía en sistemas RAS simulados reduce el consumo de electricidad y las emisiones de carbono, publicado originalmente por All Aquaculture.



