Los parlamentarios escoceses Andrew Baxter (MSP) y Alistair Carmichael (MP) acusan al Gobierno británico de diseñar un presupuesto centrado en las ciudades, sin atender adecuadamente el coste de vida de las comunidades rurales e insulares.
El canciller anunció la supresión de los cargos fijos del gas, la prórroga de la reducción temporal del IVA en la electricidad doméstica y la eliminación de aranceles a la queroseno para calefacción. Sin embargo, los diputados señalan que gran parte de la población rural carece de acceso a la red de gas y depende de electricidad o fuelóleo, por lo que esas medidas no les benefician de forma comparable.
Baxter denunció que “no se puede ofrecer un descuento de algo que no se tiene” y cuestionó la ausencia de garantías de que la eliminación de aranceles se traduzca en ahorros reales para los usuarios de fuelóleo. Asimismo, criticó que el Gobierno mantuviera la reducción existente del impuesto al carburante, cuando los liberaldemócratas habían pedido una rebaja de emergencia de 10 puntos por litro para aliviar a los conductores rurales.
Carmichael, por su parte, describió el presupuesto como “medianamente equilibrado”, pero advirtió que para la mayoría de los isleños y residentes rurales la respuesta será un “encogimiento de hombros”, pues las medidas no modifican significativamente los retos económicos que enfrentan.
Información elaborada a partir de THE CHANCELLOR’S BUDGET HAS A RURAL BLIND SPOT, publicado originalmente por Fish Focus.



