El nuevo estudio de la FAO, titulado «Aquaculture’s role in biodiversity conservation through other effective area-based conservation measures (OECMs)», analiza la forma en que la acuicultura, tanto en aguas continentales como marinas, puede alinearse con los criterios de las OECM y ayudar a cumplir la Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad, conocida como el compromiso «30 × 30».
Se presentan siete casos prácticos en los que la actividad acuícola favorece hábitats, especies y servicios ecosistémicos, demostrando que una zona dedicada al cultivo de especies acuáticas puede aportar a la conservación aunque su objetivo principal no sea la protección de la naturaleza.
El informe subraya la necesidad de proteger la integridad ecológica, establecer sistemas de seguimiento claros y adoptar modelos de gobernanza equitativos para que las OECM vinculadas a la acuicultura sean reconocidas y efectivas.
Publicado justo antes del inicio de la COP17 en Armenia, el documento ofrece un recurso oportuno para debatir cómo los sectores productivos pueden contribuir a resultados de conservación que beneficien tanto a la gente como al medio ambiente.
La Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se celebra del 19 al 30 de octubre en Ereván, revisará los avances del Marco Mundial de Biodiversidad y buscará acelerar las acciones necesarias para alcanzar las metas establecidas para 2030 y 2050.
Información elaborada a partir de La FAO pone de relieve el potencial de la acuicultura para conservar la biodiversidad y contribuir a los objetivos globales de protección de la naturaleza, publicado originalmente por IPacuicultura.



