Los agricultores de bagre de canal de Alabama enfrentan una caída del apetito de los peces y un incremento del índice de conversión cuando la temperatura del agua supera los 32 °C, lo que encarece la producción, ya que el pienso representa cerca del 70 % del gasto total.
Estudios realizados por investigadores y agentes de extensión en el oeste del estado mostraron que, aunque los peces permanecen sanos y sin infecciones patógenas, presentan grandes cantidades de pienso no digerido en el estómago bajo esas condiciones térmicas.
Para determinar si la calidad del pienso era la causa, se compararon cuatro fuentes de proteína animal usadas en formulaciones económicas bajo temperaturas elevadas y óptimas. Los resultados indicaron que el crecimiento fue similar en ambos grupos, pero el índice de conversión empeoró con el calor y los niveles de cortisol plasmático aumentaron, evidenciando estrés independientemente del ingrediente.
El calor acelera el metabolismo del bagre, aumentando la demanda de oxígeno y provocando una redistribución del flujo sanguíneo hacia órganos esenciales como branquias y cerebro, lo que reduce la perfusión gastrointestinal y dificulta la digestión.
Estos hallazgos subrayan la necesidad de adaptar la gestión del pienso y las prácticas de cultivo para mitigar el impacto económico del cambio climático en la acuicultura de bagre.
Información elaborada a partir de Feed for Thought: Fish appetite in hot weather, publicado originalmente por Hatchery International.



