Ecuador cerró 2025 como el mayor exportador mundial de camarón, con 1,394,412 toneladas embarcadas y un valor de USD 8,401 millones, lo que supuso un incremento interanual del 15,1 % en volumen y un 20,2 % más que en 2024, según datos del Banco Central.
El producto se convirtió, por primera vez, en el principal bien de exportación del país, desplazando al petróleo. China, Europa y Estados Unidos concentraron el 90,5 % del volumen exportado, mientras que la industria se apoya en unas 225,000 ha de piscinas camaroneras y una cadena integrada que incluye laboratorios de maduración, fincas de engorde y plantas de proceso a lo largo de la costa.
Tras la crisis provocada a finales de los noventa por el virus de la mancha blanca, el sector se recuperó a partir de 2000 adaptando la genética y el manejo a las condiciones locales, sin importar modelos externos. Para 2006 había recuperado el nivel de exportación previo a la crisis y en 2021 exportaba 21 veces más que en 2000.
El modelo ecuatoriano, basado en fincas extensivas y semi-intensivas con densidades de siembra de alrededor de 20 individuos por m² y alimentos de menor contenido proteico, ha mostrado mayor resiliencia sanitaria y eficiencia productiva frente a los sistemas intensivos de India, Tailandia, Vietnam e Indonesia, que operan con densidades mayores y mayor consumo energético.
En 2023 Ecuador firmó el primer Acuerdo de Asociación Regulatoria con la FDA de EE. UU. y, en 2026, formalizó compromisos de restauración de manglar y de medición de salarios dignos bajo la metodología Anker, reforzando su posición como referente de buenas prácticas en la acuicultura mundial.
Información elaborada a partir de Un caso de estudio: El modelo ecuatoriano de cultivo de camarón, publicado originalmente por Panorama Acuícola.




