El mercado aparente, estimación de la disponibilidad de producto en el país, alcanzó 22.015 toneladas para la dorada y 36.298 toneladas para la lubina. Al combinar la producción de la acuicultura con las capturas de la pesca extractiva, la oferta nacional cubrió el 60,2% y el 85,5% de esas cifras, respectivamente.
En el comercio exterior, España mantuvo un saldo neto importador para ambas especies en 2025. Se importaron 14.850 toneladas de dorada y se exportaron 6.124, lo que dejó un déficit de 8.726 toneladas. En el caso de la lubina, las importaciones fueron de 17.977 toneladas y las exportaciones de 13.078, con un déficit neto de 4.899 toneladas.
Las tendencias del último año mostraron dinámicas distintas. Las importaciones de dorada disminuyeron un 13,3% en volumen, mientras que sus exportaciones crecieron un 3,4%. Por su parte, las compras de lubina al exterior bajaron un 17,2% y sus exportaciones aumentaron un 7,3%.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación registró en 2024 compras domésticas de dorada fresca por 24.945 toneladas y de lubina fresca por 28.769 toneladas, datos que corresponden solo a los hogares y no son directamente comparables con el mercado aparente calculado para 2025.
Estos indicadores señalan dos retos diferentes para el sector: la dorada sigue dependiendo en mayor medida de las importaciones, mientras que la lubina combina un saldo importador con un crecimiento de sus exportaciones.
Información elaborada a partir de La oferta española cubre el 60,2% del mercado aparente de dorada y el 85,5% del de lubina, publicado originalmente por misPeces.




