Innovafeed y Protix, líderes mundiales en la fabricación de proteína a partir de la mosca soldado negra, publican un documento de posición que muestra cómo el escalado productivo y la integración industrial reducen drásticamente la huella de carbono del ingrediente.
Los autores critican los Análisis de Ciclo de Vida realizados en fase piloto, cuyos resultados varían entre 0,5 y 77 kg CO₂ por kg de proteína, debido a consumos energéticos y logísticos no optimizados. En contraste, los ACV de operaciones comerciales a gran escala indican emisiones competitivas frente a la harina de soja (4,5-7,3 kg CO₂/kg) y la harina de pescado (0,6-15,5 kg CO₂/kg).
Protix reportó en 2019 que su producción industrial ya alcanzaba niveles de emisión comparables a los de los ingredientes tradicionales, y en 2025 confirmó una reducción adicional al escalar la planta. Por su parte, Innovafeed redujo la intensidad de carbono de su proteína en un factor cinco desde 2022, situándose en 1,2 kg CO₂/kg en 2025 y con el objetivo de llegar a 0,6 kg CO₂/kg en 2030.
Ambas compañías atribuyen estos avances a la simbiosis industrial: Innovafeed sitúa sus instalaciones junto a socios que le suministran calor residual y subproductos de una planta de almidón, mientras que Protix optimiza la gestión de residuos y la energía dentro de sus procesos.
Los datos provienen de la base del Global Feed LCA Institute (versión 2.1) y de un estudio revisado por pares publicado en el Journal of Cleaner Production, que subrayan la necesidad de considerar impactos sistémicos más allá de los flujos directos de producción.
Información elaborada a partir de Innovafeed y Protix muestran que a escala industrial la proteína de insecto es una alternativa competitiva en carbono, publicado originalmente por IPacuicultura.




