Tradicionalmente, la calidad del agua se controla durante el cultivo y la frescura del pescado se evalúa una vez que el producto abandona la granja. Un trabajo reciente del Departamento de Acuicultura de la National Taiwan Ocean University plantea unir ambos procesos mediante nanosensores que detectan de forma continua compuestos clave en el agua, el pescado y, potencialmente, su envase.
Los sensores podrían medir variaciones de pH, amonio, nitrito, nitrato, fosfato, dióxido de carbono y sulfuro de hidrógeno, parámetros que ya se asocian a problemas de bienestar, rendimiento y mortalidad en la fase de cultivo. Tras la cosecha, los mismos indicadores, junto a compuestos derivados de la degradación microbiológica, ofrecerían información sobre la evolución de la calidad y la vida útil comercial.
La idea no es solo instalar dispositivos más pequeños, sino integrar sus datos en una cadena de decisión que ajuste la aireación, la alimentación, la renovación de agua o la biofiltración durante el cultivo, mejore la clasificación y el manejo previo a la cosecha, y siga la estabilidad del producto durante el frío, el transporte y la comercialización.
Los autores advierten que la tecnología sigue en fase de desarrollo. Los nanosensores deben demostrar estabilidad en agua salina con turbidez, materia orgánica y bioincrustación, mantener una calibración fiable y producirse a un coste razonable.
Quedan por resolver aspectos prácticos como la vida útil del sensor, su mantenimiento, la interoperabilidad con los sistemas de control existentes y los requisitos regulatorios cuando se empleen en envases o en contacto con alimentos.
Por tanto, los productores deben asegurarse de que la tecnología pueda ofrecer resultados continuados bajo sus condiciones específicas, evaluar su comportamiento ante la salinidad y el biofouling, la frecuencia de recalibración, el coste de reposición e integrar eficazmente los datos en la gestión diaria. Fuente: misPeces
Información elaborada a partir de De la calidad del agua a la frescura del pescado: los nanosensores apuntan a un control continuo de toda la cadena acuícola, publicado originalmente por misPeces.




