Investigadores de la Universidad de Bolonia analizaron mejillones Mytilus galloprovincialis procedentes del golfo de Oristano (Cerdeña) y del delta del Po (Goro). Tras confirmar el sexo, se agruparon alrededor de 60 hembras y 60 machos en dos lotes de aproximadamente 450 g cada uno, y se evaluaron lípidos, ácidos grasos, minerales y vitamina B12.
Los resultados mostraron que la composición proximal (humedad, proteína, cenizas y carbohidratos) era similar entre sexos, pero la fracción lipídica y el perfil de micronutrientes diferían notablemente. Las hembras contenían mayores cantidades de ácidos grasos poliinsaturados, especialmente omega-3, y una suma más alta de EPA y DHA. Además, presentaron mayores concentraciones de vitamina B12, hierro, selenio e iodo, mientras que los machos tenían niveles más elevados de sodio y zinc.
Los autores atribuyen estas diferencias al mayor gasto metabólico de las hembras durante la gametogénesis, fase en la que se acumulan lípidos y micronutrientes esenciales para la producción de ovocitos. Sin embargo, advierten que el estudio es piloto, sin réplicas biológicas y con muestras de dos áreas de producción, por lo que no se puede confirmar que el sexo sea la única causa de las variaciones observadas.
El hallazgo sugiere una posible estrategia comercial basada en la clasificación por sexo o en programas de selección que favorezcan la presencia de hembras, siempre que futuros ensayos replicados y estacionales corroboren la estabilidad de estas diferencias. Fuente: misPeces.
Información elaborada a partir de El sexo del mejillón podría influir en su valor nutricional, publicado originalmente por misPeces.




