El Centro Oceanográfico de Murcia del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), en colaboración con la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM), ha puesto en marcha la campaña científica y educativa destinada a valorar el estado de conservación de las praderas de Posidonia oceanica en la costa murciana. El proyecto, financiado por el FEMPA a través del Servicio de Pesca y Acuicultura de la CARM, continúa una red de seguimiento iniciada hace 21 años que cuenta con la participación de la Asociación de Centros de Buceo de la Región de Murcia, buceadores voluntarios y otras entidades científicas.
La campaña comenzó el 26 de septiembre en Águilas, con el apoyo de los centros de buceo de La Almadraba y CB Estela, y se prolongará durante todo octubre, periodo en el que la pradera suele florecer. Las siguientes inmersiones se realizarán en los centros de buceo de Mazarrón (CB Hispania), La Azohía (Rivemar), Isla Plana (Divergente) y Cabo de Palos (Islas Hormias y Naranjito), así como en Isla Grosa, bajo la coordinación del Grupo de investigación Ecología de Angiospermas Marinas (GEAM) del IEO-CSIC.
Según explica Juanma Ruiz, investigador del IEO y responsable de la red de seguimiento, los buceadores voluntarios participan en inmersiones anuales en estaciones fijas para recoger datos que permiten evaluar la salud y la evolución de las praderas. En esta edición se han recibido 104 solicitudes para 63 plazas, lo que refleja el interés del público y la solidez del proyecto.
Las praderas de Posidonia, exclusivas del Mediterráneo, funcionan como pulmones del mar al producir oxígeno, capturar carbono y proteger la costa de la erosión, albergando una biodiversidad comparable a la de los arrecifes de coral. Los datos acumulados indican una evolución estable en las últimas dos décadas, aunque en áreas con mayor presión humana se observan deterioros y señales de estrés vinculadas al cambio climático.
Estos resultados han permitido a la CARM adoptar medidas de mitigación, como la instalación de fondeos ecológicos, el alejamiento de vertidos de aguas residuales y granjas marinas, y la protección contra la pesca de arrastre ilegal. Asimismo, la recolonización de zonas dañadas tras la instalación de arrecifes artificiales demuestra la eficacia de estas acciones de restauración pasiva.
Los investigadores subrayan la necesidad de incluir todas las praderas murcianas en la Red Natura 2000 y de reforzar los controles sobre actividades que generan presión, señalando en particular el riesgo para la pradera de Cala Reona, expuesta a vertidos de aguas residuales de plantas de depuración.
Información elaborada a partir de El IEO-CSIC inicia una nueva campaña de evaluación de la Posidonia en el litoral murciano, publicado originalmente por IPacuicultura.




