En las plantas de cultivo de las rías gallegas, la presencia de manchas negras en la zona ventral del rodaballo (Scophthalmus maximus) supone una merma comercial importante, ya que el producto pierde la categoría de primera clase y su precio se reduce considerablemente.
Este problema, conocido como hipermelanosis o ambicoloración, afecta a entre el 60% y el 70% de los lotes de criadero y se produce durante la transición larvaria, cuando los cromatóforos deben regular la pigmentación dorsal y ventral. En condiciones de cultivo intensivo el mecanismo de inhibición de la melanogénesis en el lado ciego se desajusta, generando manchas de melanina.
Un equipo del Laboratorio de Biotecnología Acuática del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC), junto al grupo Neurolam de la Universidade de Vigo y el Pescanova Biomarine Center, ha identificado la arquitectura genómica responsable de esta anomalía dentro del proyecto HOLOFISHCOLOUR, financiado por la Agencia Estatal de Investigación. El hallazgo permite aplicar la selección asistida por marcadores en los planteles reproductores para reducir la incidencia del defecto.
El rodaballo es una de las especies de peces planos más valoradas en la acuicultura mundial, con una producción global de cerca de 75.000 toneladas en 2023. Europa, liderada por España con más de 9.600 toneladas anuales, depende de la calidad visual del producto para mantener su posición en el mercado premium.
Según Josep Rotllant, investigador del IIM-CSIC y coordinador del proyecto, la identificación del gen responsable abre la puerta a estrategias de cría que garanticen la uniformidad del color ventral, mejorando la rentabilidad de las instalaciones y la percepción del consumidor.
Información elaborada a partir de Manchas negras en el rodaballo: descubren la clave genética para eliminar los defectos de pigmentación en piscifactorías, publicado originalmente por AquaHoy.




