Un estudio realizado en el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) de La Ràpita evaluó cuatro dietas isoproteicas e isolipídicas para el camarón blanco, sustituyendo entre 0 y 75% de la harina de pescado por una harina bacteriana obtenida de metano (Uniprotein®). Las dietas contenían 0, 40, 80 y 120 g de proteína bacteriana por kilogramo, equivalentes a sustituciones del 0, 25, 50 y 75% de la harina de pescado.
Durante 139 días, 100 postlarvas PL10 fueron criadas en doce tanques de recirculación a 26,9 °C y 36,2 ppt de salinidad. Los resultados indicaron que, hasta un 50% de sustitución, el peso final del camarón no difería estadísticamente del control, mientras que la supervivencia y la conversión alimenticia permanecieron constantes en todos los tratamientos.
Al alcanzar el 75% de sustitución, el peso final disminuyó un 18,1% respecto al control, aunque la supervivencia y la conversión alimenticia siguieron sin cambios significativos. El perfil de aminoácidos corporal se mantuvo estable, pero el contenido de DHA en los camarones disminuyó un 21% en la dieta con mayor sustitución.
La harina bacteriana, producida a partir de un consorcio de Methylococcus capsulatus, Alcaligenes acidovorans, Bacillus brevis y Bacillus firmus mediante el proceso U-Loop®, presenta un 63,7% de proteína cruda, 8,8% de grasa y 5,9% de cenizas, ofreciendo una alternativa con alta concentración proteica y buena digestibilidad.
Estos hallazgos refuerzan el interés de la industria acuícola por buscar fuentes proteicas sostenibles que reduzcan la dependencia de la harina de pescado, cuyo suministro está limitado y representa entre el 40 y el 65% de los costos operativos de una granja camaronera.
Información elaborada a partir de Harina bacteriana metanotrófica: hasta 50% de sustitución de harina de pescado en dietas para camarón blanco, publicado originalmente por Panorama Acuícola.




