El verano de 2026 registró una de las mayores olas de calor en Europa, con temperaturas superiores a los 40 °C, provocando incendios forestales y problemas de salud pública. Este fenómeno también está repercutiendo en la acuicultura mediterránea, donde el aumento de la temperatura del mar y la degradación de la calidad del agua obligan a los productores a modificar sus prácticas de cría y engorde.
Según Javier Ojeda, secretario general de la Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP), los productores de lubina y dorada ya observan dificultades cuando la temperatura supera los 28 °C, con consecuencias negativas para el crecimiento y la supervivencia. En el sector de agua dulce, los criaderos de trucha enfrentan menores ingestas de pienso y mayor mortalidad durante las prolongadas olas de calor.
Los efectos no se limitan al calor. Las tormentas, como la de Gloria en 2020 que provocó la pérdida del 90 % de la biomasa en dos granjas españolas, se están volviendo más frecuentes y severas, aumentando el riesgo de daños estructurales y pérdidas económicas.
Wasseem Emam, fundador de Ethical Seafood Research, destaca que el agua más cálida retiene menos oxígeno, lo que coincide con la mayor demanda de este elemento por parte de los peces. Esta combinación reduce el crecimiento, disminuye el apetito y debilita la respuesta inmunitaria, especialmente en lubina y dorada, donde el estrés térmico favorece la aparición de enfermedades y parásitos fuera de temporada.
Los criaderos son los más vulnerables, ya que las etapas larvarias y juveniles son especialmente sensibles a las fluctuaciones de temperatura y a la calidad del agua. Estudios indican que la supervivencia larvaria de la lubina depende tanto de la temperatura como del origen genético, lo que obliga a una gestión más cuidadosa para producir juveniles adaptados al clima futuro. En los criaderos de agua dulce, los cambios térmicos afectan la tasa de eclosión y el crecimiento temprano de la trucha y el salvelino, lo que lleva a ajustar los momentos de desove e invertir en sistemas de agua refrigerada.
Información elaborada a partir de Warmer tides ahead, publicado originalmente por Hatchery International.




