Opmega ha solicitado a la Consellería do Mar que el valor ambiental de las bateas de mejillón, ya cuantificado por el Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC, sea incluido en la posición que Galicia defiende ante las instituciones europeas, respondiendo al llamamiento a la unidad realizado por la conselleira Marta Villaverde.
El estudio, titulado «El cultivo de mejillón, una actividad sostenible. Valoración de los servicios ecosistémicos proporcionados por el cultivo de mejillón de Opmega», elaborado por X. Antón Á. Salgado (IIM-CSIC) y la consultora Ana Vila (Inxenia), evalúa los beneficios de las bateas en cuatro categorías: provisión, regulación, soporte y culturales. Entre sus conclusiones destacan la baja huella de carbono del mejillón, la mejora de la calidad del agua por filtración y retención de nutrientes, el aprovechamiento de la concha en agricultura y construcción, y su función como reserva alcalina frente a la acidificación oceánica.
Opmega pide que estos resultados se integren también en el estudio sobre la capacidad de carga de las rías de Arousa y Muros-Noia, encargado a la Universidade de Santiago de Compostela, para que se valoren conjuntamente los impactos y los servicios ecosistémicos antes de decidir sobre la ordenación de los polígonos.
Además, la organización vuelve a reclamar la inclusión de medidas que impidan la entrada de mejillón importado sin aranceles, argumentando que dicha competencia desleal perjudica al producto gallego y a las industrias que dependen de él.
Información elaborada a partir de Opmega pide incorporar el valor ambiental de las bateas de mejillón a la posición de Galicia ante Bruselas, publicado originalmente por IPacuicultura.




