La inteligencia artificial está provocando un cambio de paradigma que obliga al sector acuícola a adoptar rápidamente datos, infraestructura digital y tecnologías como el Internet de las Cosas y la agricultura de precisión. Según la propuesta de la Conferencia Global sobre Acuicultura Inteligente de la FAO (1-3 de julio de 2026), estos elementos ya no son complementarios, sino la base operativa de los sistemas agroalimentarios modernos.
El objetivo es mejorar la toma de decisiones, optimizar el uso de recursos y afrontar de forma sistemática los retos de productividad, sostenibilidad y variabilidad climática. En este marco, la discusión pasa de soluciones aisladas a la integración de sistemas: gobernanza de datos, servicios de extensión e instrumentos de inversión se presentan como piezas interdependientes.
El enfoque coincide con los principios de Aquaculture 4.0, que identifica la infraestructura digital, la gestión de datos y la integración como pilares para transformar la actividad y generar confianza con los grupos de interés. La inclusión de pequeños productores, jóvenes y mujeres es considerada esencial para lograr una escala real.
El autor, Antonio Garza de Yta, destaca que la resistencia al cambio tradicional del sector está disminuyendo, y que la falta de tecnología ya no es el principal obstáculo, sino la alineación y ejecución de los proyectos digitales.
Información elaborada a partir de Smart Aquaculture: The Point of No Return, publicado originalmente por Aquaculture Magazine.




