El Ministerio de la Producción (PRODUCE) autorizó el inicio de la temporada de anchoveta en la zona costera norte-central el 1 de abril de 2026, estableciendo un cupo máximo de 1.914.049 toneladas métricas, lo que supone una caída del 36,2% respecto a los 3 millones de toneladas previstos para 2025 y el nivel más bajo de la última década, salvo el año 2023, cuando la campaña fue cancelada.
El límite se ajustó a las recomendaciones del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), que alertó sobre la escasa biomasa disponible y la necesidad de proteger a los cohortes juveniles. El 12 de mayo, PRODUCE emitió la Resolución Directorial No. 00052-2026, ordenando una suspensión de 15 días de la pesca entre los 6° y 14° S en los primeros 30 millas náuticas, tras detectar que más del 50% de los peces capturados eran juveniles.
Ante la escasa captura -al 27 de mayo sólo se habían extraído unas 451.000 toneladas, equivalentes al 23,6% del cupo- la suspensión se amplió otros 15 días hasta el 10 de junio, acumulando 30 días consecutivos sin actividad pesquera. IMARPE atribuyó la extensión a la intrusión de aguas cálidas del fenómeno Costero de El Niño (FEN), que reduce la afloración, desplaza a la anchoveta a mayores profundidades y latitudes y aumenta la vulnerabilidad de los juveniles.
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) prevé una contracción del 6,6% en el sector pesquero para 2026, con mayor impacto en la segunda temporada (noviembre-febrero), periodo en el que se espera que el FEN persista o se intensifique.
El fenómeno Costero de El Niño, al elevar la temperatura de la superficie y debilitar la corriente de Humboldt, afecta la productividad del ecosistema y la disponibilidad de anchoveta, obligando a los fabricantes de piensos a buscar sustitutos como subproductos animales procesados y kril antártico.
Información elaborada a partir de Peru’s Anchovy Fishery Crisis: A Systemic Alert for the Global Industry, publicado originalmente por Aquaculture Magazine.




