Los estudios recientes confirman que los aceites extraídos de la larva de mosca soldado negra pueden reemplazar grasas aviares en piensos para juveniles de especies marinas sin afectar negativamente el crecimiento ni el índice de conversión alimenticia. En algunos ensayos incluso se observaron mejoras en el rendimiento.
Sin embargo, los resultados obtenidos en condiciones de laboratorio no garantizan el mismo comportamiento durante el engorde o en ciclos productivos completos. La respuesta biológica puede variar según la especie, el nivel de inclusión del aceite y la duración del periodo de alimentación.
La composición del aceite depende del sustrato utilizado para criar las larvas; materias primas marinas o microalgas pueden elevar su contenido en omega-3, incluido EPA y DHA, pero también incrementan el coste de producción. Por ello, la decisión de sustituir grasas tradicionales debe basarse en un análisis de precio, disponibilidad, regularidad entre lotes y continuidad del suministro.
Para validar su viabilidad a gran escala serán necesarias pruebas con peces de mayor tamaño, en períodos prolongados y bajo condiciones reales de granja, así como estudios sobre la estabilidad del ingrediente y la calidad final del producto pesquero. Además, queda pendiente evaluar la aceptación del consumidor frente a productos alimentados con ingredientes de origen insecto.
Información elaborada a partir de El aceite de insecto supera la primera prueba de un largo camino hacia la escala comercial, publicado originalmente por misPeces.




