En una instalación protegida de Minas Gerais, Brasil, cada macho de betta se cría en una botella individual para evitar la agresividad típica de la especie. Este manejo intensivo implica alimentación, recambio de agua, control sanitario y clasificación manual por ejemplar.
Un equipo de la Universidade Federal de Minas Gerais analizó entre mayo de 2024 y agosto de 2025 veinte unidades productivas familiares de la zona, recogiendo datos de infraestructura, manejo, reproducción, mortalidad, nutrición y comercialización. Con estos datos modelaron una unidad representativa de tres invernaderos de 180 m², 414 parejas reproductoras y una producción estimada de 162.288 ejemplares al año.
Aplicando simulaciones de Monte Carlo con 10 000 iteraciones, asignaron distribuciones de probabilidad a precios, tasas de supervivencia, fecundidad y mano de obra, evaluando la exposición al riesgo financiero.
El escenario base mostró un coste de producción de US$ 0,14 por pez frente a un precio medio de venta de US$ 0,18, lo que se traduce en una rentabilidad sobre ventas del 25,09%, una relación beneficio-costo de 1,33 y un retorno sobre el capital invertido del 23,90% anual.
Información elaborada a partir de La rentabilidad en la cría intensiva de peces betta: el factor decisivo que reveló un estudio científico, publicado originalmente por AquaHoy.




