Un equipo de investigación del The Institute of Mathematical Sciences y del National Centre for Coastal Research ha creado ReCAnt, una base de datos pública que reúne el perfil técnico de 690 compuestos empleados en la acuicultura, incluyendo su toxicidad, dinámica ambiental, marco regulatorio y potencial de transferencia trófica.
El recurso permite a productores y técnicos verificar en segundos la trazabilidad y seguridad de cada insumo, sustituyendo la búsqueda dispersa en publicaciones científicas y listas toxicológicas heterogéneas.
De los 690 compuestos, solo 57 cuentan con información regulatoria formal; el resto se encuentra en un vacío legal. En los marcos internacionales analizados, apenas siete aparecen entre los 29 antibióticos prohibidos para la camaronicultura en India y cinco están autorizados por la FDA de EE.UU. para acuicultura.
Un hallazgo destacado es que cerca de la mitad de los compuestos son extractos botánicos y aceites esenciales, que escapan a la regulación farmacológica convencional, aunque su ausencia de normativa no implica toxicidad automática.
Los investigadores también modelaron la distribución ambiental post-aplicación, identificando seis sustancias muy persistentes y móviles (azitromicina, eritromicina, sulfadiazina, triclosán, diurón y atrazina) con alta tendencia a bioacumularse y potencial de biomagnificación.
Información elaborada a partir de El control de químicos en acuicultura bajo la lupa: una nueva base de datos alerta sobre vacíos regulatorios, publicado originalmente por AquaHoy.




