Ante el progresivo fortalecimiento de El Niño y el aumento de más de 2 ºC de la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial oriental, la Cámara Nacional de Acuicultura (CNA) de Ecuador advierte que el sector camaronero debe reforzar sus planes de prevención, monitoreo y resiliencia operativa para evitar riesgos productivos, sanitarios, hidráulicos y de funcionamiento.
La CNA ha estructurado sus recomendaciones en siete áreas clave. En primer lugar, destaca la medición diaria de parámetros medioambientales -temperatura, oxígeno disuelto, salinidad, pH y turbidez- mediante sensores automáticos y sistemas de alerta temprana, con el objetivo de anticipar cambios críticos en el agua.
Para contrarrestar la reducción de oxígeno asociada a altas temperaturas, se sugiere un mantenimiento preventivo de los aireadores, disponibilidad de equipos de apoyo, revisión de la instalación eléctrica y de combustible, y aumento de la aireación en piscinas consideradas críticas.
En cuanto a la densidad y biomasa, la CNA recomienda reducir la densidad de cultivo, realizar cosechas parciales anticipadas y controlar el fondo de las piscinas para evitar la acumulación orgánica. La alimentación debe optimizarse recalibrando los alimentadores automáticos y ajustando las raciones al consumo real, evitando el desperdicio que favorece el deterioro del sedimento.
La bioseguridad y vigilancia sanitaria se refuerzan con un monitoreo intensivo de bacterias oportunistas, control de la entrada de agua, uso de PCR preventivo, probióticos y diagnóstico temprano. Para proteger la infraestructura frente a lluvias intensas, se aconseja reforzar diques y compuertas, limpiar drenajes, revisar generadores y proteger tableros eléctricos.
Finalmente, la CNA indica la necesidad de proteger la tecnología mediante respaldo eléctrico, protección contra descargas y redundancia de sistemas, así como garantizar la seguridad del personal mediante responsables de atención, toldos en dormitorios, suministro de agua potable y repelente contra insectos. Asimismo, subraya la importancia de conservar y restaurar manglares y vegetación ribereña como barreras naturales contra inundaciones y erosión costera.
Información elaborada a partir de La Cámara Nacional de Acuicultura previene y prepara al sector camaronero ante los previsibles efectos del fortalecimiento de El Niño, publicado originalmente por IPacuicultura.




