En el Global Shrimp Forum 2026, expertos destacaron que la expansión del sector de camarón en Ecuador ha transformado sus granjas en verdaderas plantas industriales al aire libre, con una biomasa que supera los modelos tradicionales de cultivo.
Según datos presentados, la producción ecuatoriana de camarón alcanzó en 2025 alrededor de 1,3 millones de toneladas, cifra comparable con la del salmón noruego, principal exportador de su categoría. Este salto se logró tras más de dos décadas de inversión en genética, piensos y tecnología, y ha convertido al camarón en el principal producto de exportación del país, superando incluso al petróleo.
La crisis provocada por el virus del síndrome de la mancha blanca en 1999 redujo la producción a un tercio, pero la recuperación se completó en 2009 gracias a la selección de ejemplares resistentes y al desarrollo de programas de cría estructurados. Actualmente, la industria maneja entre 70 y 80 familias genéticas, distribuyéndolas según su rendimiento.
Con más de 230.000 hectáreas de superficie cultivable, Ecuador mantiene densidades bajas (8-20 camarones por m²), lo que minimiza el estrés y la transmisión de enfermedades. Un tercio del área genera el 80 % del volumen exportado, permitiendo seguir creciendo sin aumentar la densidad.
El pienso también ha evolucionado: de usar piensos avícolas a formulaciones específicas para camarón, y de alimentaciones manuales a sistemas automáticos que suministran de 15 a 20 veces por hora, optimizando la ingesta y el crecimiento.
A diferencia del salmón, cuyo ciclo supera los dos años y está limitado por licencias y sitios, el camarón alcanza el tamaño de mercado en tres o cuatro meses, lo que brinda mayor elasticidad de oferta y posibilidades de expansión mediante la tecnificación de granjas aún subutilizadas.
Información elaborada a partir de Ecuador’s shrimp industry: bigger, faster and still growing, publicado originalmente por The Fish Site.




