El bienestar de los animales acuáticos se considera un factor clave para la resiliencia operativa de las empresas del sector, según la red de inversores FAIRR Initiative. Su Coller FAIRR Seafood Index evalúa a las 20 mayores compañías de pesca y acuicultura en función de criterios medioambientales, sociales y de gobernanza, incluyendo la gestión del bienestar animal.
Los resultados indican que, aunque la conciencia sobre el tema está en aumento, la mayoría del sector muestra un amplio margen de mejora. La puntuación media obtenida en bienestar animal es de 26 sobre 100, lo que sitúa a este aspecto entre los de peor desempeño del índice.
Entre las empresas mejor valoradas, Mowi lidera con 63 puntos, seguida de Bakkafrost (55), SalMar (51) y Salmones Camanchaca (48). Estas compañías destacan por la divulgación de políticas de salud de los peces, programas de formación, inspecciones y protocolos operativos que cubren densidad de cultivo, oxígeno, temperatura y ayuno previo a la cosecha.
Aunque la información pública es más completa en estos casos, FAIRR advierte que la transparencia no equivale a una garantía de que los riesgos se gestionen eficazmente. Ninguna de las cuatro empresas informa sobre mortalidad durante el transporte de animales vivos ni sobre la eficacia del aturdimiento antes del sacrificio, y solo Salmones Camanchaca publica la proporción de peces sacrificados por motivos de salud o bienestar.
El informe recomienda reforzar la gobernanza mediante políticas de bienestar con objetivos medibles, procesos de aplicación claros y la publicación periódica de resultados. Asimismo, sugiere que minoristas y operadores de restauración incorporen el bienestar animal en sus criterios de abastecimiento responsable.
Información elaborada a partir de Bienestar de los animales acuáticos: de los compromisos a los resultados, publicado originalmente por IPacuicultura.




