Investigadores de la Universidad de La Sabana revisaron 141 trabajos científicos sobre el uso de probióticos, prebióticos y simbióticos en tilapia del Nilo, analizando estadísticamente 96 de ellos. Con una muestra de más de 12.500 peces, concluyeron que los aditivos son eficaces, pero su rendimiento está condicionado por el sistema de cultivo.
En sistemas cerrados, como la recirculación (RAS) y el biofloc, los resultados fueron homogéneos y consistentes, con mejoras significativas en la ganancia de peso y en la tasa de conversión alimenticia (FCR). En contraste, en sistemas abiertos -estanques, jaulas y flujos continuos- la respuesta osciló entre incrementos notables y efectos prácticamente nulos.
El estudio también diferencia claramente entre probiótico (microorganismo vivo), prebiótico (sustrato no digestible que alimenta la microbiota autóctona) y simbiótico (combinación de ambos). Los probióticos mostraron un efecto sólido y estadísticamente significativo, mientras que los simbióticos ofrecieron el mayor impacto medio pero con una gran dispersión de resultados. Los prebióticos presentaron efectos más moderados y dependientes del microbioma del pez.
Los autores advierten que, aunque los simbióticos pueden generar mejoras extraordinarias, su alta variabilidad los hace menos predecibles como inversión. La elección del aditivo debe considerar la compatibilidad entre la cepa bacteriana, el sustrato y las condiciones fisicoquímicas del sistema de cultivo.
Información elaborada a partir de Probióticos en tilapia: por qué su efectividad depende del sistema de cultivo y no solo del aditivo, publicado originalmente por AquaHoy.




