En agosto de 2025 la aduana estadounidense detectó cesio-137 en envases procedentes de Indonesia, confirmándose la presencia del radionúclido en una muestra de camarón congelado de la empresa BMS Foods. La FDA incluyó a BMS en la alerta de importación 99-51, impidiendo la entrada de sus productos al mercado estadounidense.
En octubre se activó la alerta 99-52, que amplió la restricción a camarones de Java y Lampung, afectando a toda la industria nacional. Según Liris Maduningtyas, cofundadora y directora ejecutiva de JALA, la medida redujo drásticamente los envíos a EE.UU., principal destino que absorbe entre el 65 y el 70 % de las exportaciones indonesias.
Las autoridades indonesias identificaron una instalación de reciclaje de chatarra en el parque industrial de Cikande como posible origen de la contaminación, al haber metal contaminado con cesio-137.
Los datos presentados en el Global Shrimp Forum 2026 mostraron una caída del 54 % interanual en octubre de 2025, seguida de un descenso del 15 % en noviembre, antes de una leve recuperación en diciembre. Aunque se incrementaron los envíos a la UE y China, la reanudación del comercio con EE.UU. a finales de 2025 y principios de 2026 no logró compensar la pérdida.
En el primer semestre de 2026 las exportaciones siguen un 14 % por debajo del mismo período de 2025, y se estima que el total anual quedará alrededor de 197.000 toneladas, por debajo de los 200.000 toneladas alcanzados por última vez en 2018.
Información elaborada a partir de Tough year for Indonesian shrimp after ‘radioactive’ scare, publicado originalmente por The Fish Site.




