Fish Etho Group investigó la respuesta de juveniles de lubina a distintas estructuras de enriquecimiento ambiental, comparando la conducta de los peces cuando se les evaluó de forma aislada y cuando se les observó en grupo.
Al analizar a los animales individualmente, se detectaron respuestas heterogéneas: algunos se dirigían al espacio abierto, mientras que otros se acercaban a refugios, columnas o estructuras tipo techo, según el criterio de medida empleado (número de visitas o tiempo de permanencia).
Cuando los mismos 60 peces se organizaron en cuatro grupos de 15 individuos y se evaluó su comportamiento en el mismo entorno, todos los grupos mostraron una clara preferencia por la estructura tipo techo, independientemente del método de medición.
Los autores atribuyen esta convergencia a la percepción de seguridad y a la cohesión grupal, indicando que las estructuras que ofrecen cobertura sin restringir el movimiento pueden favorecer el bienestar de los juveniles criados en grupo.
El estudio, publicado en Applied Animal Behaviour Science, advierte que las pruebas de enriquecimiento ambiental basadas en peces aislados pueden no reflejar las decisiones colectivas y recomienda diseñar ambientes que consideren el contexto social, sobre todo en especies que se crían en grupo.
Información elaborada a partir de El contexto social de los peces en el entorno de cría, clave para el diseño de ambientes más adecuados para su bienestar, publicado originalmente por IPacuicultura.




